miércoles, 9 de agosto de 2017

Una verdad delicada de John Le Carré


Sinopsis: En Gibraltar, la más preciada colonia del Reino Unido, se lleva a cabo una operación contraterrorista cuyo nombre en clave es Fauna. Su finalidad: Capturar a un valiosísimo traficante de armas yihadista. Sus autores: el ambicioso ministro del Foreign Office y un contratista de defendesa, que además es íntimo amigo suyo. La operación es tan delicada que nisiquiera el asistente personal del ministro, Toby Bell, tiene acceso a ella.
Toby sospecha que existe una conspiración e intenta impedirla, pero se le asigna inmediatamente un destino en el extranjero. Al cabo de tres años, es citado por Sir Christopher Probyn, un diplomático británico jubilado que pasa sus días en una decrépita casa de Cornualles vigilado de cerca por su hija Emily. Toby tiene que elegir entre la conciencia y el deber. Si lo único necesario para el triunfo del mal es que los hombres buenos no hagan nada ¿ cómo puede quedarse de brazos cruzados?

Opinión Personal: Jhon Le Carré es uno de esos escritores que hizo de su antigua profesión su mayor fuente de inspiración a la hora de escribir. Le Carré trabajo en el Foreign Office y mientras trabajaba allí escribió sus primeras novelas de espías, fue en los sesenta cuando alcanzó el éxito con el hombre que surgió del frio. Es un escritor que no solo se supo mantener sino que se supo reinventar, esta es una de sus últimas novelas y en el plano técnico intenta cosas nuevas como tener varios narradores a la vez. También presenta un estilo mas desenfado, tono que adoptó a medida que se hizo mayor y que le da muy buenos resultados a sus novelas ese tonillo irónico, convierte la novela en algo mas ligera y no pierde nunca la fuerza del mensaje.
Siempre se catalogó a este escritor como el rey de las novelas de espías. Juega en la liga de los Forsyth, Clancy, Ludlum ... incluso podría citar a Follet en este selecto grupo. Para mí no son novelas de espías y Le Carré es muy superior a todos los escritores citados. Los personajes de Le Carré tienen una profunda carga psicológica, siempre se hayan entre la espada y la pared y presentan dilemas morales tan estresantes como sutiles. Tampoco considero que sea lo suyo novelas de espías, quizás sus primeras obras sí, pero Le Carré es especialista en hablar sobre las cloacas del poder, como es el caso de esta muy buena novela, aunque complicada de leer, una verdad delicada... y tan delicada.
Es una verdad delicada y mas en los tiempos que corren, con esta locura de atentados suicidas asolando Europa. Le Carré no tiene ya nada que demostrar pero es un adicto al trabajo, a la actualidad y a la verdad, en ese aspecto me recuerda mucho a Alberto Vázquez Figueroa. Así que toma partido y crítica duramente al gobierno británico y en general a todos los países capitalistas del mundo. Estos gobiernos tan bien forman sus propias operaciones que no salen en la prensa y llegan a pactar con terroristas que después se vuelven en contra. Le Carré habla sobre una operación que no puede salir a la luz pública, porque sería el fin del gobierno y es algo completamente viable en cualquier democracia.
El inicio de esta novela es muy lioso. No nos presentan desde el inicio a Toby Bell, el protagonista de la novela, que no aparece hasta pasadas cincuenta o sesenta páginas. Una operación contraterrorista... aunque tiene mas pinta de terrorista, llamada Fauna. En realidad de esta operación el lector no se va a enterar de absolutamente nada, tan solo de que fue un desastre de operación, tan bien le sirve para presentar a personajes clave en la novela que tienen la llave de la resolución de este conflicto y que saldrán mas o menos hacia la mitad de la novela tirando hacia el final.
Si el lector logra sobrevivir a estas cincuenta primeras páginas, te vas a encontrar con una novela que vas a devorar. Es sutil, es maquiavélica y sobre todo es adictiva. Al final todas esas pistas que parecen inconexas acaban cobrando sentido en la mente del lector y es brillante como teje con una paciencia y un pulso milimétrico cada trama.
Como todos los personajes de Le Carré, Toby Bell está atrapado en un callejón sin salida, y tiene que decidir entre lo correcto a nível moral o hacer oídos sordos y salvar su puesto y hacer como que no escuchó nunca nada. Empieza a atar cabos y poco a poco vamos sabiendo cosas de esa operación Fauna. La galería de personajes está muy bien hilvanada, desde militares como Jeb o Kit que simplemente son la cabeza de turco, pasando por los miembros del gobierno, siempre tan políticamente correctos como Giles Oakley y los que hacen de la política un negocio como Jay Crispin, este me parece el personaje clave de la novela. Viene a decir Le Carré, que el mundo ya no está gobernado por gobiernos sino por multinacionales, que los secretos de estado se compran y se venden al mejor postor y que incluso la defensa nacional de un país está diseñada por empresas especializadas en ese campo. Jay Crispin es un buscavidas especializado en nada y la vez en todo, representa este nuevo mundo tan tenebroso que nos pinta Le Carré... son las cloacas del poder.
Es como un gran puzzle de mas de 5000 piezas donde cada actor secundario va poniendo su granito de arena para que el lector lo comprenda. No está contaminada por la típica historia de amor que sirve de relleno y la que hay, es mas bien una relación afectuosa- psicológica que la clásica historia de amor, hasta tal punto que llegamos a sospechar de Emily, la persona que en teoría el autor nos deja caer que Toby Bell, empieza a sentir algo por ella, hasta ese punto llega la sutileza del autor. Bell no se puede fiar de nadie. La operación Fauna fue un fracaso y además tiene algo muy oscuro que esconder que descubrireis si leis la novela. Todo aquel que hable es apartado del medio, de una manera mas taxativa o de una forma mas sutil pero siempre quedan en fuera de juego. En este tablero donde las reglas no las marcan los peces gordos del parlamento inglés, sino los empresarios que compran a estos políticos, en estas condiciones tan adversas, Toby Bell trata de unir todas las piezas para que salga a la luz la verdad, es una lectura vertiginosa y no solo es un buen Thriller, incluso invita a la reflexión.
Tan solo le puedo poner una pega aparte del poco prometedor inicio, aunque al finalizar la novela tiene sentido, aunque ya podría haberlo enfocado de una manera algo mas amena y menos liosa. El final es trepidante y muy Hitchckoriano... cuando digo final, me refiero a las últimas treinta páginas, suspense inglés, fino pero a la vez potente, nada que ver con el americano. El caso es que si hablamos del final en sí, de la última página, es el clásico final abierto que nunca me satisfizo como lector, pese a que esta historia se preste a ello y a que el lector incluso le ponga su propio final o el que intuye. Pero no me gustan los finales abiertos en cualquier novela y me pareció algo abrupto, aún así me parece una novela notable. Tiene mérito esta novela, porque aparte de elaborada y audaz, de contar una verdad inquietante, es una novela que llega cuando Le Carré podía marcarse un mas de lo mismo a estas alturas de su carrera, ya en la vejez y salir del trámite. Pero decide innovar, probar nuevas formas de contar sus verdades incómodas y le aplaudo desde mi butaca por ello.

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